19 octubre 2015

ALMERIENSADA #13


Como cada año en las bibliotecas almerienses, el verano comienza antes incluso de que lo diga El Corte Inglés: El día 16 de junio se inaugura el horario de verano en las instalaciones de la Junta de Andalucía; un horario que se mantendrá vigente hasta el 15 de septiembre. Por su parte, en las bibliotecas del Ayuntamiento, el verano comienza el 15 de junio y se alarga hasta el 30 de septiembre. Y en la pequeña sala de la Diputación de Almería, como en Almería tenemos buen tiempo siempre, el horario de verano dura todo el año. El único espacio para los estudiantes que quieran ir a una biblioteca de Almería alguna tarde desde junio hasta septiembre está en la biblioteca de la Universidad, que dispone de una sala de horario especial que permanece abierta todos los días del año de 8h a 24h. 
Así que, justo en verano, cuando los niños y jóvenes tienen más tiempo para ir a las bibliotecas, se cierran por las tardes y los fines de semana. Las razones que se suelen esgrimir desde las instituciones para imponer estos horarios veraniegos son el ahorro energético y los costes de personal. Pero, pongamos que estos servicios culturales los pagamos entre todos, ¿por qué no se pueden mantener en verano en todo su esplendor? ¿Quién ha dicho que estos servicios son menos importantes que otros? Las quejas y reivindicaciones que se hacen cada año para que las bibliotecas abran por las tardes en verano en Almería siempre tienen, más o menos, el mismo éxito: ninguno. Nos han hecho creer que esto tiene que ser así y que no se puede hacer nada para remediarlo, pero no hay que ir muy lejos para ver que esto no ocurre igual en otras partes. En la Comunidad y en el Ayuntamiento de Madrid, por ejemplo, hay bibliotecas que abren no solo de lunes a viernes en horario de mañana y tarde en verano, sino también todos los sábados y domingos del año, excepto en agosto. 
Por lo que, como con mesura y razonamientos parece que no se consigue nada, propongo una campaña incisiva y tendenciosa para la apertura total de las bibliotecas en verano. Una campaña que haga pensar y se quede en la memoria, algo así como: “En Magaluf no abren las bibliotecas por las tardes en verano y fíjate. ¿Quieres eso para tus hijos?”

 Publicado el 12 de junio de 2015 en la revista El Marrajo