11 septiembre 2010

El emigrante




El último día de agosto hizo un día espléndido, un sol radiante de esos de invierno y 14 grados de temperatura. Aquí en el norte tienen una idea rara de lo que es un verano.

Como los niños chicos cuando abren un libro y, con los ojos cerrados, lanzan al azar su dedo índice hacia la página abierta esperando que las palabras que señale su dedo marquen el futuro, así, con la misma ciencia, esperaba yo que el sabor de una tortilla de patatas que había hecho por la mañana predijera mi futuro.

Mucho me temía que no iba a estar mal, pero que le iba a faltar sal.


*

5 comentarios:

Diego dijo...

¿Qué se cuenta el norte? ¿Ya nos has olvidado?

Jesús dijo...

¡Cuéntate algo nene!

Jesús dijo...

¡Nene! ¡Nene! ¡Cántate algo!

Sr. Curri dijo...

El Norte era un grupo muy malo de los noventa. "Entre tú y yo un diamante es para siempre" fue su gran éxito. Espero que no cuenten mucho porque con esta fiebre del revival, son capaces de resurgir. Por aquí bien, mucho frío y lluvia. Para ponerte en situación, te cito una canción titulada "Brest" del cantante Miossec que en el estribillo dice: "Mais nom de Dieu, que la pluie cesse!" que, en traducción libre, viene a decir: "¡Pero me cago en la leche, que pare ya de llover!"
Nos vemos en Navidad.

-Jesús, voy a cantar poco... pero te pongo vídeos pa que te entretengas. Voy a ver si actualizo más frecuente el blog, es que se me fastidió el portátil y no he podido. Nos vemos prontico.
Un abrazo.

Julio Béjar dijo...

60 años después, hemos vuelto a ser emigrantes.