21 marzo 2007

Los mercados

14 febrero 2007

A mí me dan alegría los mercados. Poder comprar la fruta y la verdura fresca. Me gusta la gente en la calle, yo no sé si por esta ilusión mediterránea que me he traído al viaje, pero cada vez que me encuentro un mercado a lo lejos, tengo que acercarme a verlo. Me da alegría ver el jaleo y poder olerlo todo. Y estoy un rato, alegre, y luego me voy y pienso que si tuviera que estar yo allí vendiendo, aguantando la lluvia, el viento y a las personas, no me gustarían tanto los mercados.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Connais-tu la chanson"les marchés de Provence"(Gilbert Bécaud)?On y retrouve toutes les impressions que ressent le chaland.Vu de l'extérieur ,un marché c'est synonyme de sens en éveil mais de l'autre côté du décor,je peux t'assurer (pour l'avoir pratiqué un été quand j'avais 16 ans)que c'est exténuant et la routine du chargement,déchargement par tous les temps n'a rien de poétique...
Amicalement.

Lost in Translation dijo...

jejee, bueno si, todo es cuestion de perspectiva. A mi me gustan segun que mercados. Si solo venden frutas y verduras si, pero si venden animales vivos me da mucha angustia.

Malinche dijo...

También me gustan los mercados, solo que para mi se llaman ferias, perdona, pero debo especificartelo un poco mas, es « la feria » siempre va con el articulo, entonces la oracion tipica chilena es, me gusta la feria (al menos asi lo diria yo).

De niña, cada domingo, mi abuela me sacaba a tirones de la cama para que la ayudara a traer las bolsas de la feria. Media dormida aun, me peinaban desenredandome el pelo fuertemente. Me hacian dos trenzas tirantes, no se me escapaba ni un pelo y si alguno osaba liberarse era atajado con jugo de limon y puesto en su lugar, luego me vestian enterita de lana (nunca he entendido porque esa fijacion de las abuelas con la lana) para finalmente colgarme dos bolsas plasticas de los brazos al mismo tiempo que me decian : Cuidadito con andar tonteando y perderse ah !!

La feria. Yo, en medio de un torrente de gritos, qué le lleva caserita, qué le pongo, qué busca, a las manzanas, las ricas manzanas, pero pruebe pruebe, no me haga ese desaire caserita pruebe pruebe, que quiere la niñita bonita, miré si es una ganga, a las manzanas, las ricas manzanas. En ese entonces hablaba poco, miraba los juguetes, me quedaba embobada observando los pollitos que vendian, los gatitos que regalaban, caminado lento, lentito detras de mi abuela. Terminabamos las compras a eso del medio dia, justo cuando comenzaba a sentir que los dedos se me desprendian, por el peso de las compras, y que el sol me achicharraba los sesos.
Para ser sincera de niña odiaba ir a la Feria hubiera preferido quedarme en casa viendo los Cariñositos (los osos amorosos) o My little Pony.
Pero uno va cambiando y la vida va dando vueltas o mejor dicho nos va dando vuelta. Ahora voy a la feria por decicion propia, voy en un intento desesperado de atrapar una vida que parece no haber sido la mia…
En cambio de los cariñositos ni hablar, me repelen esos osos de mierda !







Un beso y un abrazo, porque no sacan pedazo ! La Malinche.

Álex Chico dijo...

Efectivamente. A veces del deseo a la realidad... Aun así, me divierte y reconforta imaginarnos en medio de un mercado sabiendo que todo lo que te rodea no se vende, se regala.

Narrador dijo...

No he podido reprimir el recuerdo de la imagen del mercado de Mon Oncle, supongo que al leer su residencia mi mente hizo la asociacion.
He paseado un rato por su blog y me ha gustado... supongo que volvere.

PD: me trajo un comentario suyo en algun blog: "no creo que Bucay sea la solucion"... jaja

Anónimo dijo...

Es frecuente que al presenciar algún tipo de escena cotidiana, ya sean los mercados, los puertos, las lonjas que son encantadoras, sobre todo para la gente de secano, sientas una especie de recocijo o de felicidad, y mucho más cuando te inventas la pelicula y te ves a ti mismo patrón de un pequeño barco pesquero, de esos que pescan atunes de forma artesanal. Me suele ocurrir cuando voy a trabajar a sitios que aún no conozco, me imagino allí en una de esas casitas de puta madre, sin problemas de espacio, sin especulación inmobiliaria, con un buen trabajo, una buena familia, un perro quizá, luego van pasando los días y sigues visitando ese mismo lugar y notas como si todos los días fueran el mismo, ves haciendo las mismas cosas a las mismas personas, en los mismos tiempos, como una especie de rutina siniestra en la que tú no encajas, eres el añadido espectador de la escena, y te agobias como Bill Murray en Atrapado en el Tiempo, pero eso no te cura de volver a pasar lo mismo en la próxima ocasión, pienso que es un juego divertido y creo que para los escritores esas escenas os nutren de personajes y de ideas para vuestros trabajos. Como no se donde estás, sin en Francia o Almería o Kuala Lumpur, te deseo lo mejor sea donde sea y que no te falte nunca ni boli ni papel. Besos de tu amigo Carlos

srcurri dijo...

Anónimo -Vignais- dijo:
Conoces la canción "les marchés de Provence" de Gilbert Bécaud? Ahí se encuentran todas las impresiones que siente un vendedor. Visto desde el exterior un mercado es sinónimo de sentir el despertar del día pero desde el otro lado del decorado, te puedo asegurar (por haber trabajado en uno un verano cuando tenía 16 años) que es extenuante, y la rutina de carga, descarga todo el tiempo no tiene nada de poético...
Amistosamente.

Chica fina opina dijo...

Desde que me he vuelto ovo-lacteo-vegetariana y dispongo de 24 horas al día libres para mi, bajo todos los días al mercado. Veo las paradas, me mezclo entre la gente, sonrío, saludo a las vendedoras...todo muy de anuncio, pero coincido contigo, si tuviera que levantarme a las seis de la mañana o antes para preparar mi puesto, creo que no me gustaría tanto.

Astilla dijo...

mmm si a veces todo se ve mejor desde el otro lado... o cuando solo es por un momento.
Hasta lo mas divertido pierde su novedad luego de un tiempo...
Y todo lo que parece tan sencillo y feliz a veces no lo es tanto .
Pero a mi me siguen gustando los mercadoos, con sus frutas y colores.
Y su gente con sonrisas y llenita de olores y esperanza. Son el corazón de toda ciudad.
un beso.

Álex Chico dijo...

Antonio, el meme lo debes colgar en tu blog e invitar a tres blogeros amigos, como hizo David Vegue, por ejemplo. Un abrazo.

okidigital dijo...

no se realmente del mercado que hablas pero tengo que apuntar que he estado haciendo mercado y la verdad es muy duros , cuando tu montas la parada gente estan dormiendo y cuando llegan ellos le tienes que poner buena cara sea como sea, haga frio calor viento lo que sea , es duro,
saludos

srcurri dijo...

.Anónima Vignais, sí que debe ser un infierno cargar y descargar, poner buena cara a los clientes... La canción de Gilbert Bécaud es estupenda. Muchas gracias.

.Lost in traslation, animales vivos? es verdad... yo hace tiempo que no veo en los mercados. Me acuerdo que antes vendían pollos pintados de colores que a los niños les encantaban. Saludos.

.Malinche, qué bonito tu comentario. Es verdad que de pequeños nos obligan a hacer cosas que no queremos. Yo me hubiera quedado viendo todos los deportes de la tele los domingos en "Estadio 2", pero no me dejaban. Ahora, sin embargo, me alegro de que me llevaran a la playa o a ver pueblos de la Alpujarra y no me dejaran ver cosas como golf o deportes así de interesantes.
Besos.

.Alex Chico, es por eso que escribimos, no? Para imaginarnos cosas que no somos. Gracias por venir y gracias por invitarme a tu "meme", enseguida lo pongo en la página. Un abrazo.

.Narrador, "Mon oncle" en el mercado... es verdad, Jacques Tati paseando y ese mundo irreal futuro de fondo, qué bueno. Gracias por venir.

.Anónimo Carlos, cuánto tiempo. A ver si nos vemos un día. Cuánto tiempo ha pasado, ya ni escribes Carlos con K, y hasta las lonjas están informatizadas y venden el pescado con mandos a distancia. Vaya, qué razón llevas. Al final cualquier sitio estupendo es lo mismo que todos los sitios. Luego siempre pasas por las mismas calles y eres Bill Murray en "Atrapado en el tiempo".
En fin, volveré pronto. Hay que estar siempre cambiando.
Un abrazo.

.Chica fina opina, sí, vi en tu blog que te habías convertido a la secta del ovo-lacteo-vegetarianismo. Pronto te harás begana y... ya todo será distinto. No, es broma. Espero que no te esté costando mucho esfuerzo.
Saludos.

Anónimo dijo...

vegana

srcurri dijo...

.Astilla, igual es el truco es estar poco rato en cada sitio, porque todo cansa y con el tiempo cada vez se aguanta menos.
Saludos!

.Okidigital, bueno... no hablo de ningún mercado en concreto, hablo de todos los puestos que se ponen en la calle. Debe ser duro, sí.
Gracias por pasarte por aquí.

.Anónimo, sí. Vegana, es verdad, es con uve. Aunque no es excusa, no tengo costumbre de escribir la palabra.