12 febrero 2007

Escritor (1)

19 de diciembre de 2006

Olvido pronto y el propósito primero, vaya, se ha quedado en nada. Yo iba a ser escritor. Me había venido a Francia, que es donde se vienen los artistas, para ser escritor. Iba a hacer una novela grande, no el Ulises, porque esa es la aspiración de todos los jóvenes y yo ya soy un tipo maduro. Yo iba a hacer Rayuela o Los detectives salvajes. Una novela enorme que nadie pudiera rechazar, de esas que de primeras cuesta aceptar, pero que después todo el mundo sabe que son eternas. Me había venido con las libretas preparadas, porque un escritor escribe con un bolígrafo, no mecanografía ni teclea, un escritor toma la estilógrafica o el boli y desarrolla sus ideas con una sola mano. Con la otra, si quiere y tiene habilidad, puede rascarse donde le apetezca.

Me había venido con varios pilots buenos, de los de ganar campeonatos del mundo, y empecé con buena intención los primeros días. Todos los días dos horas o una y media o, a veces, sólo una. Tenía que articular la novela, hacer una estructura firme que pudiera sostener el peso de la historia, porque una historia tan grande tenía que tener cimientos fuertes, que no se pudieran resquebrajar a las primeras de cambio. Así que tomé la costumbre, preparé la mesa y la silla junto a la ventana y me puse con entusiasmo. Al principio siempre me sentaba a la misma hora. Luego, por problema de horarios, me ponía más tarde o más temprano, siempre a una hora distinta y cada día menos tiempo. Así, hasta que un día no me senté. Ese día hice como que no me había dado cuenta, intentando engañarme a mí mismo, pero los remordimientos no me dejaron dormir. Me dejaron desvelado toda la noche, aunque fueron unos remordimientos vanos, porque no me hicieron levantarme para ponerme a trabajar, sólo me quedé despierto. Esa noche me propuse no faltar nunca más a mi cita. Me dije esta es la última vez. Pero una regla ha de tener sus excepciones para que sea una regla, así que como yo hago la norma, yo te disculpo.

Y al día siguiente trabajé. Lo empecé a llamar trabajo, porque no era todo lo agradable que yo esperaba. La cosa no parecía avanzar y en el tiempo que llevaba inmerso no había aprendido nada del oficio, si acaso que articular una novela es un auténtico coñazo, además de algo muy ingrato. En el momento de mi reflexión tenía el esbozo de la acción de ocho capítulos, mal estructurados, ocho que cuando hiciera limpieza se quedarían en dos. Ese día pensé que podría dejarme ya de estructuras y ponerme a escribir de verdad, a escribir que es lo que a mí más me gustaba en el mundo. Y entonces me puse.

12 comentarios:

Anónimo dijo...

Si tu n'es pas (encore) devenu l'écrivain que la France doit faire de toi ,si tu désespères de ne pouvoir t'astreindre à t'asseoir tous les jours à ta table de travail ,sache que rien ne t'oblige à devenir ce "forçat"des lettres qu'était Balzac .Garde-toi de ces chapitres bien structurés!tu n'es pas né cartésien."Chassez le naturel, il revient au galop"(citation faussement attribuée à Boileau).Laisse ta plume courir sur le papier au gré de ton inspiration du moment.Tu vis certainement des expériences intéressantes qui te nourrissent sans que tu en aies conscience et elles ressurgiront quand tu seras de retour dans ton environnenment familier .Ce jour-là, tu seras à même de juger qu'il valait mieux vivre les émotions et les instants que de vouloir absolument les coucher sur le papier en les enfermant dans un cadre articiel "estilo que a mi parecer no te sienta bien o no te corresponde".En France,tu vis en ce moment ,comme tous les artistes dont tu fais partie, "ta" saison,laisse mûrir.Laisse le temps au temps et il viendra sans doute le jour où tu ne pourras plus "quitter cette table de travail près de la fenêtre" mais elle ne donnera plus sur la "Rue Nationale de Tours",tu l'auras sans doute quittée depuis longtemps...

Arcángel Mirón dijo...

Claro.

Si bien se necesitan ciertas estructuras, ciertas pautas, ésa no puede ser la base de la escritura (ni de nada que tenga un marcado costado pasional).

Éxitos.

manolo g. dijo...

No me hables de esto, que todas las noches me auesto con un cuaderno y por las mañanas sigue igual. A ver si pronto aprendo a ser sonámbulo!

Chica fina opina dijo...

Aprendí a llevar una libreta en el bolso cuando empecé mi blog y es como como ya no se lleva lo de apuntar los números de telefono a los chicos que conoces (ahora los registras directamente en el móvl) había olvdado lo importante que es llevar papel y bolígrafo siempre encma.

El detective amaestrado dijo...

Supongo que debe ser así el trabajo este, emborronar cuartillas hasta que por fin una es la exacta.
Si escribes Los detectives otra vez, déjame echarle un vistazo, anda...

Sergi Bellver dijo...

Ese anónimo primero te ha dicho mejor que nadie lo que debes hacer (lo que harás, quieras o no, si eres escritor de veras). Y de paso me ha refrescado el francés, que siempre es mejor amante al tacto que al oído, más legible que inteligible de viva voz.

Ahora mismo se ha desatado una tormenta, con ventisca y truenos, sobre Madrid, pero justo ahora, ¿eh? Mientras comento.

Mira, yo llevo el germen de tres novelas en la cabeza (quiero decir, que yo sepa) y supongo que unas cuantas más en letargo en las tripas, esperando que la vida me las saque. La primera se me presentó después de un sueño, de una imagen onírica, y sé que hasta que no tenga unos 50 años (es decir, que lleve más de veinte de "oficio") no podré escribirla. La que será la segunda (si me dejan) por orden de elaboración, fue la tercera de las iluminaciones, y me sobrevino de repente, en la vigilia, por una frase y un edificio.
Y la primera en la que estoy metido, fue la segunda en aparecerse, fruto natural de una inercia de más de treinta años, el deseo y la rabia desatados como este vendaval que ahora hace temblar las ventanas de la biblioteca. Mira, precisamente te escribo así, por intuición.

Lo que quisiera decirte es que no pierdas nunca esa cabalgadura. Que sí, que luego hay que pulir las cosas, que no puedes tomarle el pelo al lector, que tal vez después de unos años encuentres fallos tan crasos en tu novela que no te perdones no haberla revisado dos veces más antes de darla por buena... pero (un momento, ahora sí llueve, ahora sí descarga el cielo, con ese estrépito previo casi africano, me encanta, cuando salga el aire olerá a posibilidad), pero lo que sí sería del todo imperdonable, por tí mismo, por tus lectores futuros, y por el hombre que te habita, es que no le hayas puesto toda la pasión posible en su momento, aún con sus excesos.

Las mejores novelas, esas eternas, siempre nacieron de ese empuje, y aún las hay con errores de forma, con incongruencias (hasta Tolstoi cayó), pero la fuerza de la que surgieron es tan tremenda que poco importa que arrastren algún cascote en la inundación, lo que cuenta es que le colmen a uno.

No se te ocurra escribir otra vez Rayuela, ni nada de Bolaño, escribe sobre todo algo de Antonio G.F.

Armazón, armazón... no era el casco lo que llevaba a los galeones al otro lado del mundo, era el deseo, la avidez, la codicia, si quieres, la locura... la pasión, al cabo, y con ella el más audaz y persistente hubiera desembarcado hasta remando con las manos sobre un madero, si fuera preciso.

Te preguntarás por qué me enrrollo tanto... tal vez es porque me toca lo que cuentas, porque me emocionan esos procesos, porque, aunque me siguen gustando, aunque sigo aprendiendo, a veces me agotan un poco las bitácoras de gente que sabe mucho, comenta otras voces, da pistas... pero crea poco. No sé, cierta complicidad, supongo.

pd: ya he cambiado el "armazón" y el punto de vista tres veces a mi novela, pero la fuerza de la primera intuición sigue intacta. Y muchas veces la escribo lejos del escritorio: a ratos a mano en cualquier papel, en un vagón de metro o en el bar, pero también muchas veces en silencio, en mi cabeza, imaginando frases sin anotarlas, más pendiente del ánimo, o fotografiando imágenes y sensaciones con la mente, reservándolas para el manuscrito... y me he dado cuenta de que llego antes a donde quiero si en vez de preocuparme tanto de la forma, "creo un mundo", poco a poco, inconexo en apariencia, y luego, simplemente, doy un paso y lo habito.

Después, eso sí, todo el trabajo del mundo.

No te deseo suerte. Te deseo empeño.

beren dijo...

Yo he llegado a realizar esquemas en A3 con diagramas de Vehn (ya no me acuerdo si se escribía así) para estructurar una novela, que por supuesto nunca escribí.

Súper Crítico dijo...

De verdad que pienso que los de la editorial El gaviero debían estar borrachos cuando se les ocurrió editar su libro.

Mis consejos: deje de hacerse pajas con Bolaño y Cortázar, deje de respirar y borre el blog cinco minutos antes de la asfixia total.

S.C. de blogs, con mucho cariño.

Astilla dijo...

Dicen ( y lo creo a pie juntillas)que el oficio de escritor es de los más díficiles, tiene poco de romántico e inspirador... y mucho de disciplina y aguante.
Yo confío en vos. Y sé que saldrá algo bueno, tengo de aval tus letras.
Cuestión de tiempo y tesón talvez.
Bukowski escribió su primer poema a los 35...
Un abrazo.

srcurri dijo...

Bueno, muchas gracias a todos. Me siento como una miss que acaba de recibir la corona. Doy las gracias al jurado por haberme apoyado desde el primer momento y a todas las demás chicas, que son todas guapísimas. Además quiero decir que Rusia es un país muy grande lleno de gente estupenda, gracias.

Voy a traducir el texto del comentario anónimo en francés, porque merece la pena. Muchas gracias Mme Vignais por estas palabras tan cariñosas:

>>Si tú no te has (todavía) convertido en el escritor que Francia debe hacer de ti, si te desesperas por no poder obligarte a sentarte todos los días a la mesa de trabajo, has de saber que nada te fuerza a convertirte en ese "esclavo" de las letras que era Balzac. Guarda tus capítulos bien estructurados! Tú no eres un cartesiano. "Quédate con la naturaleza porque siempre vuelve al galope" -cita falsamente atribuída a Boileau. Deja tu pluma correr sobre el papel según la inspiración del momento. Estás viviendo experiencias verdaderamente interesantes que te alimentan sin que tú te des cuenta, después resurgirán cuando vuelvas a tu entorno familiar. Ese día te darás cuenta de que es mejor vivir las experiencias y los instantes que querer volcarlos rápidamente sobre el papel y encerrarlos en un rectángulo artificial "estilo que a mi parecer, no te sienta bien o no te corresponde". En Francia, estás viviendo este momento, como todos los artistas de los que formas parte, vive "tu" temporada y déjala que madure. Dale tiempo al tiempo y llegará sin duda el día en que no puedas ya "dejar la mesa de trabajo junto a la ventana" pero eso no te pasará en la "Calle Nationale de Tours" porque habrá pasado ya mucho tiempo...<<

.Arcángel mirón, pues lleva usted toda la razón. El equilibrio es importante, pero tengo mis dudas yo al respecto de su afirmación, porque acaso no estaría lleno de pasión Kant para escribir la Crítica de la razón pura? Saludos! Su blog, por cierto, está muy bien.

.Manolo G., yo creo que tenemos que volver a escribir diarios, por lo menos para no perder la costumbre de apuntar algo cada día. Pero no diarios poéticos cursis, no... diarios interesantes de verdad, de esos que dicen: La Loli me ha mirado hoy, yo creo que le gusto. Un abrazo.

.Chica fina opina como yo, es verdad que ya no se apuntan los teléfonos de las chicas guapas en la libreta, pero sí que se apuntan sus mails, blogs, fotologs, flogs, webs... aunque se pueden apuntar, si llevas, en la agenda electrónica. Yo, como soy un clásico, me pongo calzoncillos de algodón y llevo una libreta y un boli. Saludos!

.Detective amaestrado, no podría yo hacer otra parte de los realvisceralistas, no me siento yo capaz, aunque seguramente dejarían de ser salvajes los poetas, como pasa siempre. Arturo Belano, bibliotecario. Gracias por pasar.

srcurri dijo...

.Sergi Bellver, bueno, como siempre da usted en el clavo. Muchas gracias por los ánimos, siguiendo esos consejos que daba para hacer cuentos Bolaño, igual es mejor dispersarse, no centrarse en una historia, sino escribir, escribir muchas historias a la vez y después ya habrá tiempo de corregirlas. Decía algo así como que no hay que escribir de uno en uno los cuentos, sino que mejor de cinco en cinco, o de veinte en veinte, porque una historia te puede costar terminarla toda la vida. Es verdad que las novelas con fuerza resisten las incongruencias -Kafka es grande-, que no hay que obcecarse, pero bueno, uno es mediterráneo y le gusta tener la casa limpia y algo de comer siempre en la despensa para cuando venga alguien a mi casa. Quiero decir que es preciso el orden y bueno, a mí me preocupa.

Estoy deseando leer esas historias que se te aparecen de repente en los lugares más inesperados.
Un abrazo!

srcurri dijo...

.Beren, a mí me pasa igual. Yo estoy ahora fotocopiando viñetas de comics en A3 para ponerle una primera cara a cada personaje. La fotocopiadora es un gran invento, y el papel A3 es estupendo porque te deja todo el espacio del mundo para la imaginación. Lo bueno de hacer cosas así, es que si no las haces en el momento, las puedes retomar en el futuro.
Saludos!

.Súper Crítico voy a desenmascararte, conozco tu identidad secreta. En realidad eres Leticia Sabater, y te quedas siempre a punto de escribir Vivan los compis y A mediodía alegría. No te preocupes, también hay gente que te quiere.

Un poco tocados sí debían estar los gavieros cuando me publicaron el libro, pero yo me callé. Soy un tipo listo. Y mira, al final, salió todo más o menos bien. Afortunadamente ya no me toco pensando en Bolaño y Cortázar -juntos, jugando a la rayuela-, pero siempre es bueno citarlos, queda uno más intelectual. Y si me pongo las gafas a la vez que digo Cortázar, ni te cuento. Las muchachas se derriten.

Gracias por pasarse y por dejar su opinión -que como es suya, tiene derecho a expresarla-, usted no era contingente en este universo, era necesario.

.Astilla, tiempo y tesón, es eso. Igual es que siempre llevamos prisa y no le damos a las cosas el tiempo que necesitan, igual sólo hay que madurar la historia y trabajar. Pero es que trabajar es un verbo muy poco motivante...
Saludos!