24 febrero 2008

Loin

De las Antillas he vuelto
con el ánimo entusiasta y ebrio.
He regresado para hacer escala en el mimbre,
en las casas de cal y en los bares.

Negritud para el Bósforo,
alegría toda la noche
y después esperar en el puerto.

*

2 comentarios:

Fernando Labordeta Blanco dijo...

(Glosa)
Recibo tus palabras con inusitada alegría desde las casas no tan azules; aquí no podemos gastar tanto en pintura... Respecto al Bósforo, siempre he pensado que es bueno para encender... pero tú, podrás quedarte siempre en el puerto, como un Ulises sin Ítaca y sin regreso.
Afectuosamente,
tu Helena sin hache.

Ana Muñoz dijo...

el ánimo ebrio... qué envidia, mire usted!